Las películas de competición automovilística del siglo XX

Archivos 14 Dez 2023

Las películas de competición automovilística del siglo XX

En una fase en la que nos acercamos al estreno de obras cinematográficas que nos dejan en una saludable expectativa, nada como embarcarnos en el viaje sugerido por Hagerty, y regresar al siglo pasado, para hablar de las mejores y peores películas, en los que la competición automovilística es el centro de atención – una disciplina llena de emociones fuertes y de riesgo asociado, la escena perfecta para el desarrollo de una historia.

Las películas sobre las competiciones de automóviles se iniciaron casi a principios de siglo, con la comedia Barney Oldfield’s Race for a Life, de 1913, una película de Mack Sennett y con los actores Mabel Normand y Barney Oldfield, interpretando a los propios personajes, con el último en competir contra un tren en un coche convertible, para conseguir salvar a Mabel que estaba encadenada en la línea.

La película The Big Wheel, de 1949, capta la atención de cualquier entusiasta del automóvil, pues se utilizaron auténticos automóviles Kurtis Kraft de competición para la película. Esta película no llegó a Portugal hasta el 19 de mayo de 1952, titulado Jugando con la Suerte y tuvo como actor principal Mickey Rooney, como personaje Billy Coy, junto con grandes pilotos de la época y filmaciones de las propias carreras. Varias fueron las películas que utilizaron filmaciones de las carreras verdaderas para el desarrollo de la historia. Ejemplos de ello es la película Speedway de 1929, lanzada en Portugal el 16 de julio de 1931 como El Rey del Volante, donde los productores montaron 14 cámaras en la prueba Indy 500 de ese año. Otra película que utilizó las filmaciones reales de la Indy 500, fue To Please A Lady, de 1950, con los actores Clark Gable y Barbara Stanwyk. Esta película estrenada el 10 de enero de 1952 en Portugal, con el título Medo de Amar, utilizó incluso las filmaciones del incendio del automóvil del tres veces campeón de la Indy 500 Mauri Rose, para la película.


Pero fue John Frankenheimer quien trajo el realismo de las competiciones a la gran pantalla con la película Grand Prix de 1966, con el actor James Garner. Llegó a Portugal el 25 de septiembre de 1967, con el título Gran Premio, y revolucionó las películas de la competición automovilística por completo. Dos grandes películas siguieron a este, el Winning de 1969, conocido en Portugal como La Gran Competición, que retrata las competiciones SCCA con el piloto y actor Paul Newman. Pero, sin duda, uno de los más famosos de la historia, fue la película Le Mans, de Steve McQueen, una película con mayor reconocimiento hoy, que en la época. Esta película de 1971, era la culminación de dos pasiones de McQueen, cine y automóviles, utilizando incluso un automóvil de competición en las 24 Horas de Le Mans para realizar el rodaje.

Pero tampoco podemos olvidar otras películas, con cierto realismo, como The Racers de 1955, una película de Henry Hathaway, con el actor Kirk Douglas, que llegó a Portugal el 20 de octubre de 1955, con el título Estos Hombres son Peligrosos. El personaje interpretado por Douglas, Gino Borgesa, era un piloto de Fórmula 1, que ponía la victoria por encima de cualquier prioridad. Esta película tuvo el consejo técnico del piloto Phil Hill y de John Fitch, utilizando la proyección de la acción en la parte posterior del automóvil, para aumentar el realismo. Hablando de la proyección de las filmaciones en la parte posterior, la primera película en utilizar esta técnica fue The Crowd Roars, de 1932, película de Howard Hawks, con el actor James Cagney, que en Portugal era conocido por Héroes de la Pista, llegado el 8 de octubre de 1934. La película High Gear, de 1933, fue la primera en instalar cámaras en los automóviles protagonistas de la carrera.


El director Claude Lelouch fue conocido por su corta película Rendezvous de 1976, donde montó una cámara en un supuesto Ferrari 275 GTB, pero que en realidad era un Mercedes-Benz 450SEL 6.9 con el sonido del motor Ferrari y recorrió las calles de París a alta velocidad durante la madrugada. Pero su mejor película fue Un Homme et Une Femme de 1966, donde ganó un Óscar, llegando a Portugal el 9 de febrero de 1967 con el título Un hombre y una mujer. Por el título, parece no tener nada que ver con los coches, pero se equivoca, ya que Jean-Louis Duroc era piloto de automóviles, compitiendo en Le Mans y en el Rallye de Monte Carlo en su Mustang. Para la producción de la película, fueron utilizadas filmaciones reales de las pruebas. Otra película que involucra romance y carreras, es Days of Thunder o Días de tormenta de 1990, donde retrata las carreras de NASCAR y fue en esta misma película que Tom Cruise y Nicole Kidman se enamoraron.

Otras películas sorprendentes son el ejemplo de Johnny Dark, de 1954, con el actor Tony Curtis, que retrata la historia de un ingeniero de automóviles que diseña y construye un automóvil radical, el Wildfire, que con la ayuda de su novia hace la carrera Canadá-to-México. Esta película llegó a Portugal el 31 de enero de 1955 como Demonios sobre ruedas. La primera parte de la película se desarrolla en la pista de pruebas de Packard en Detroit.

Un título muy conocido, The Fast and The Furious, se remonta también al siglo pasado, ya que la primera película con ese nombre es bastante diferente de los más conocidos. Esta película, estrenada en 1954, fue producida por American International Pictures. John Ireland, interpreta el personaje de Frank, un camionero que es arrestado injustamente. Huye de la cárcel en un Jaguar XK120, entrando en la Carrera Panamericana. AIP estrena en 1956 la película Hot Rod Girl, que retrataba la historia de un detective que promovía las carreras en una drag strip, como forma más segura que las carreras callejeras. Es una película en blanco y negro, que tuvo poca expresión, pero con una banda sonora compuesta por grandes nombres del jazz, como Maynard Ferguson, Barney Kessel y Milt Holland.


Otra película de competición con una buena banda sonora es el biográfico Heart Like a Wheel, de 1983, que retrata la historia del piloto de drag Shirley Muldowney, interpretado por Beau Bridges, una película que tuvo críticas bastante positivas. Con canciones de James Burton, Elvis Presley, Ricky Nelson y John Denver. Beau Bridges tuvo otro papel en una película de automóviles, también él biográfico, el Greased Lightning, conocido en Portugal como Un Loco al Volante, de 1977. La película se basa en la historia de vida del piloto Wendell Scott, el primer piloto afroamericano en ganar en NASCAR. El hermano de Beau, Jeff, apareció en la película de 1973 The Last American Hero, basada en “The Last American Hero Is Junior Johnson. Yes!” escrito por Tom Wolfe para la revista Esquire en 1965. Este fue también basado en hechos reales, del piloto de NASCAR Junior Johnson, que él mismo fue el concelheiro técnico para la película.

Con esto, se puede constatar que el siglo XX tuvo hasta algunas películas de automóviles, unos mejores que otros, bastante icónicos. Del siglo XXI también se puede hablar de buenas producciones hechas hasta hoy, como Le Mans 66: El Duelo o Rush, sin olvidar toda la saga del moderno The Fast and The Furious, aunque cada vez más se aleja de su foco principal, que son los automóviles.

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