¿Quieres comprar un clásico pero tu mujer no te deja? Nosotros te ayudamos

Archivos 06 Jan 2024

¿Quieres comprar un clásico pero tu mujer no te deja? Nosotros te ayudamos

Por Salvador Patrício Gouveia

Comprar un automóvil clásico está en la lista de sueños de cualquier hombre, pero para la gran mayoría siempre hay dos barreras para hacerlo realidad: el poder financiero y el poder de la mujer.

Si el primero, con algún esfuerzo, aún puede superarse, el segundo es más difícil. Y no hay nada más frustrante que encontrar un automóvil, querer comprarlo, incluso tener el dinero para hacerlo, pero luego no concretar la compra porque no se obtuvo la “aprobación” de la mujer para otro “juguete inútil” que, al final del día, nos brinda tanta felicidad.

Pero tranquilos, no tiren la toalla aún. De hecho, existen formas de intentar superar esta resistencia natural de las mujeres y llegar a buen puerto. Además, sabemos que una vez adquirido el automóvil, la familia, y la mujer en particular, incluso lo disfruta. La dificultad está en superar esa “zona de rompientes”. Y al igual que en el mar, cuanto menos tiempo pasemos en esa “zona de rompientes”, mejor para todos.


Basándonos en experiencias reales (y exitosas), a continuación presentamos algunas tácticas para lograr, o incluso evitar, la aprobación para comprar un automóvil clásico (o deportivo, el principio es el mismo). Cada persona debe elegir la que mejor se adapte a su situación y en la que tenga más posibilidades de éxito.


#1 – No le des tiempo para pensar

Cuanto más tiempo las mujeres reflexionen sobre tu idea de comprar un clásico, menos posibilidades tendrás de concretarlo. Lo ideal es llamar a tu mujer, preferiblemente cuando uno de los dos esté fuera del país (para evitar una segunda ronda de conversaciones más tarde en casa) y, con tono de urgencia y falta de tiempo, anunciar que ha surgido una oportunidad única para comprar un automóvil y que necesitas una respuesta inmediata. Refuerza siempre que es una oportunidad excelente en términos de valor, pero que no puedes tardar en responder o perderás el automóvil. Habla de manera entrecortada y sin interrupciones, y sobre todo, cuelga rápidamente. Es esencial no dar tiempo para una respuesta o reflexión; la llamada debe ser solo informativa. Esto dejará a tu mujer sin capacidad de respuesta o tiempo para construir un caso en contra de tu compra.

#2 – “Lo voy a comprar para negocios”

Cuando vayas a anunciar la compra del automóvil, menciona que está a un precio muy bajo y que es una oportunidad de negocio. Explica que si no lo compras, alguien más lo hará y se llevará las ganancias de la venta. Las mujeres son sensibles a este tipo de argumentos. A pesar de que prometes que no te quedarás con el automóvil para ti mismo y que planeas venderlo pronto, existen diversas maneras de retrasar la supuesta “venta”. Una de ellas es decir que estás esperando el momento adecuado para venderlo. Otra opción es afirmar que aún estás buscando al comprador adecuado. Si empiezas a sentir presiones para venderlo, puedes argumentar que el automóvil tiene algunos problemas mecánicos que deben ser abordados, lo que puede llevar algún tiempo. Refuerza la idea de que estos problemas podrían afectar el valor del automóvil si no se resuelven. Con el tiempo, tu mujer se conformará con la idea de que el automóvil nunca saldrá de casa.

#3 – “Siempre he tenido este automóvil”

Esta tercera táctica solo funciona si tienes varios automóviles y logras no dejar rastro del pago del vehículo. En caso de que así sea, cuando recibas el automóvil, colócalo entre los otros para que se mezclen. Si por alguna razón tu mujer nota el nuevo automóvil, debes alegar que siempre lo tuviste en la colección, pero que estaba en la cochera de un amigo durante años debido a la falta de espacio. Alternativamente, también puedes decir que el automóvil estuvo en reparación durante mucho tiempo en un taller. Afirma que ya habías mencionado varias veces este automóvil, pero que ella nunca prestó atención. Es importante hacer estas afirmaciones con firmeza y sin dudar. Si quieres fortalecer tus posibilidades, consigue un álibi. En este caso, un amigo que confirme que el automóvil estuvo con él.

#4 – “Un amigo me pidió que lo guardara”

Una vez más, tendrás que asegurarte de no dejar rastro de la transacción. En este caso, puedes decir que el automóvil pertenece a un amigo tuyo y que te pidió que lo guardaras y cuidaras de él porque está fuera o no tiene garaje. Esta táctica es más audaz, con más riesgos, y realmente requiere un fuerte respaldo.

¡Buena suerte!

Classificados

Deje su comentario

Por favor autentiquese para comentar

Siga-nos nas Redes Sociais

FacebookInstagram