Sem categoria • 03 Jan 2025
Sem categoria • 01 Jul 2026
Quadrifoglio Verde: la suerte de conducir un Alfa Romeo
Por Bruno Machado
Para muchos, un trébol de cuatro hojas no es más que un amuleto de la suerte. Para los alfistas, el Quadrifoglio es un símbolo de emoción al volante, tanto en los circuitos como en la carretera. Y es precisamente de este del que vamos a hablar.
La historia del automovilismo nos demuestra que la suerte (o la mala suerte) puede contribuir al éxito —o a la falta de él— de un piloto. El italiano Ugo Sivocci es un claro ejemplo de ello.
Con una carrera iniciada incluso antes de la Primera Guerra Mundial, Ugo Sivocci demostró su talento, especialmente a partir de 1919 al volante de un CMN, escudería a la que incorporó a su gran amigo y también piloto, un tal Enzo Ferrari. Cuando este se trasladó a Alfa Romeo en 1920, no olvidó el gesto de su amigo y le devolvió el favor consiguiéndole un puesto en el equipo oficial de pilotos de la marca milanesa, donde también competía Antonio Ascari.

A pesar de su talento y de algunos resultados destacados, Ugo Sivocci fue víctima de una larga serie de infortunios, aún más frustrantes cuando una victoria prácticamente asegurada se le escapaba por un accidente o una avería mecánica. Hasta el punto de ganarse la fama de ser un eterno segundo. Pero para la Targa Florio de 1923 no dejó ningún detalle al azar, ni siquiera los menos… técnicos.
Convencido de que era víctima de la mala suerte, decidió pintar en el capó de su Alfa Romeo RL un cuadrado blanco con un trébol de cuatro hojas en el centro, como si quisiera equilibrar las cosas. Casualidad o no, lo cierto es que Ugo Sivocci, con su Quadrifoglio Verde pintado en su coche, ganó la 14.ª edición de la Targa Florio, mientras que Ascari completó el doblete para la marca. ¡Por fin había triunfado! El Quadrifoglio alejó la mala suerte; el talento de Sivocci hizo el resto.

La siguiente cita fue el Gran Premio de Italia, en el circuito de Monza. Durante los entrenamientos, Ugo Sivocci decidió completar varias vueltas para evaluar los neumáticos. En la curva que hoy se conoce como la Variante Ascari, el Alfa Romeo con el número 17 sufrió un accidente que le costó la vida al piloto. Confirmando, para muchos, las virtudes del trébol de cuatro hojas, esta vez el Quadrifoglio Verde ya no estaba pintado en el capó.
El equipo decidió retirarse de la prueba. A partir del año siguiente, el Quadrifoglio Verde se convirtió en el símbolo de Alfa Romeo en competición y pasó a representarse sobre un triángulo blanco, en lugar de un cuadrado, para simbolizar la ausencia de Ugo Sivocci.
Desde entonces, el Quadrifoglio ha acompañado a los Alfa Romeo en los circuitos con modelos como el P2, el Tipo 33 y el GTA, además de numerosos automóviles de serie, hasta llegar a los actuales Giulia y Stelvio.













